Son 1.650 los beneficiados con el programa de mercados

Quince veredas se recorren en un día para hacer efectivo el Programa Alimento Suplementario, en Ricaurte.

A las 6:00 a.m., los locales que quedan en la Alameda se encuentran cerrados a excepción de la panadería de la esquina, que está sobre el mismo andén de la Alcaldía Municipal, en la cual hay obreros sentados que toman probablemente un tinto antes de irse a laborar a alguna de las tantas construcciones que se adelantan en Ricaurte.
A la misma hora, un par de contratistas de la Secretaría de Educación y Desarrollo Social se reúnen afuera de las instalaciones de la Administración local, con el fin de empezar su recorrido por veredas y barrios del municipio. La ruta inicia por la vía hacia Manuel Sur que casi siempre es embellecida por la cúspide del Nevado del Tolima y el Nevado del Ruiz, que se asoman detrás de los cerros.
El recorrido
La casa de la familia Tocora es el primer sitio donde los trabajadores entregan el Alimento Suplementario, un programa dentro del Plan de Desarrollo ‘Ricaurte, Nuestro Compromiso’ que beneficia a 1.650 personas, “de las cuales 600 son madres cabezas de familia, 210 personas en condición de discapacidad, 649 de la tercera edad, 45 víctimas del conflicto armado, y lo demás para familias vulnerables”, declaró Amalia Romero, supervisora del contrato del suministro de mercado.
Después de pasar por La Tetilla, Manuel Sur y Manuel Norte, los empleados se sumergen por unos veinticinco minutos en un camellón, no muy viable para dirigirse a la vereda La Carrera que está en la cima de una montaña; por lo cual, en ocasiones, el peso de los mercados y funcionarios dentro de un mismo vehículo hace que éste empiece a retroceder por lo escarpado de la ruta.
Mediante la prensa y la radio se informan las fechas de entregas, que se producen mensualmente, y que representan “una ayuda que se necesita para tener una mejor calidad de vida”, opinó la beneficiaria Diana Cruz. En la segunda del año en curso, los contratistas en sus motocicletas llegaron a San Francisco, Las Varas, Llano del Pozo y Limoncitos, un poco demorados y bastante bronceados.
Mediante la prensa y la radio se informan las fechas de las entregas que se producen mensualmente.
El camino continúa por San Martín, El Paso, La Virginia, El Portal, Casa blanca, Callejón y Cumaca: las dos últimas son como el ‘amazonas’ de Ricaurte, unas veredas poco pobladas pero preñadas de naturaleza, donde se finaliza el primer día de entregas a eso de las 5:30 p.m. “Son dos días consecutivos, y en el segundo, se dan los mercados en la zona urbana”, comentó la lugareña Mercy Jiménez.
Redacción: Andrea Peña Losada.